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Mantenimientos, reparaciones, mejoras y adiciones: ¿Gastos o inversiones?

Todo propietario de un bien productivo, mueble o inmueble, sabe que es necesario darles mantenimiento, que son sujetos de reparaciones y, que en ocasiones son objeto de mejoras o adiciones.

La duda que surge comúnmente en estos casos es cómo tratar fiscalmente este tipo de erogaciones, si como gastos o como inversión.

Para identificar el tratamiento es necesario primero definir en qué consisten cada una de estas acciones:

Mantenimiento: Son acciones tendientes a prevenir algún desperfecto del bien. Son servicios cuyo objetivo es mantener el buen funcionamiento del bien. No prolongan su vida útil ni aumentan su capacidad de producción o de desempeño, solamente la mantiene. Ejemplo: Cambiar el aceite del motor de un vehículo, cambiar las bandas de las poleas de un motor.

Reparaciones: Acciones encaminadas a mantener el componente en condiciones normales de uso o servicio mediante el remplazo de piezas que han dejado de funcionar. En ocasiones puede implicar solamente mantener la vida útil o la capacidad del bien, y en otras puede implicar el aumento de su vida útil o de su capacidad. Esto dependerá del tipo de reparación. Ejemplo: Remplazar un engrane desgastado, remplazar una tubería dañada, remplazar el motor de un vehículo por uno nuevo.

Mejoras: Aumenta capacidad de servicio, eficiencia, prolonga la vida útil o ayuda a reducir costos futuros. Ejemplo: Remplazar el procesador de un equipo de cómputo por uno de mayor velocidad.

Adiciones: Aumenta capacidad de servicio, eficiencia, prolonga la vida útil o ayuda a reducir costos futuros. Ejemplo: Ampliar los metros cuadrados de un almacén.

Tratamiento fiscal
Para efectos fiscales, el Artículo 36 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) define cómo deben considerarse estos conceptos, indicando que:

Las reparaciones, así como las adaptaciones a las instalaciones se considerarán inversiones siempre que impliquen adiciones o mejoras al activo fijo.

En ningún caso se considerarán inversiones los gastos por concepto de conservación, mantenimiento y reparación, que se eroguen con el objeto de mantener el bien de que se trate en condiciones de operación.

Como puede apreciarse, el parámetro para identificar si este tipo de acciones se consideran gasto o inversión reside en el efecto que tiene en la función del bien; es decir, si implica una adición o una mejora al bien, entonces se considerará inversión. Si no implica ninguna de estas dos, entonces será considerados gastos.

La diferencia entre el gasto y la inversión es que el gasto se deduce en el ejercicio en que se incurre, mientras que la inversión se deduce aplicando el porcentaje de depreciación que le corresponda según los porcentajes establecidos en la propia Ley.

En este entendido, se puede concluir de manera esquematizada como a continuación se indica:

Acción¿Implica adición o mejora?Tratamiento
MantenimentoNoGasto
ReparaciónSegún el tipo de reparación, puede implicar en mejora, o solamente conservar en bien en condiciones de operación.Si implica mejora es inversión. Si no implica mejora, gasto.
MejoraInversión
AdicionesInversión

Consideraciones en la facturación
Es importante definir el impacto que la erogación tendrá en los bienes, ya que de eso depende el “Uso” del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) que ampare la operación.

En el catálogo de usos de CFDI se encuentran conceptos como los siguientes:

G03        Gastos en general
I01          Construcciones
I02          Mobiliario y equipo de oficina por inversiones
I03          Equipo de transporte
I04          Equipo de computo y accesorios
I05          Dados, troqueles, moldes, matrices y herramental
I06          Comunicaciones telefónicas
I07          Comunicaciones satelitales
I08          Otra maquinaria y equipo

Como puede apreciarse, uno de los usos es “G03 – Gastos en general”, que es el que se utilizará en caso de que la erogación se vaya a tratar como un gasto y no como una inversión.

Si la erogación implica alguna mejora o adición al bien, de forma que deba tratarse como inversión, entonces el uso del CFDI deberá corresponder con alguno de la serie de las “I”, dependiendo del tipo de bien cuya mejora o adición se está realizando, como puede ser una mejora en construcciones o en equipo de transporte, por poner dos ejemplos.

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