La vacuna fiscal contra la desigualdad económica

A finales de mayo de 2021, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP); Fundar, Centro de Análisis e Investigación, y Oxfam México, publican el informe La vacuna contra la desigualdad en donde realizan un estudio sobre la actual situación de la desigualdad en México y exponen propuestas para solucionar esta circunstancia tales como adoptar impuestos a la riqueza y el patrimonio, mejorar la progresividad del Impuesto sobre la Renta (ISR), reducir el gasto fiscal, entre otros.

Pérdida de empleos y desigualdad
El informe La vacuna contra la desigualdad señala que de enero a julio de 2020 se perdieron aproximadamente un millón de empleos formales. Esta situación podría persistir debido a que la lenta recuperación económica puede afectar en la generación empleos para retomar niveles prepandemia.

Esta pérdida de empleo no, obstante, afecta de forma desproporcionada a diversos grupos sociales:

  • 34% de las mujeres fueron expulsadas de su trabajo, frente a 26% de los hombres.
  • Hacia finales del 2020, 4.1 millones personas estaban disponibles para trabajar, pero no lo hacían por cuidar a sus familiares. 85% de estas personas eran mujeres: la carga desproporcionada del cuidado dentro del hogar es un obstáculo para la reinserción laboral.
  • El recorte de personal y el cierre de empresas afectó mayormente a los trabajadores más pobres.

A esta situación de pérdida de empleo, hay que sumar los datos relacionados a la desigualdad y pobreza que enfrenta el país:

  • 7% de la población percibe ingresos menores al costo de la canasta alimentaria.
  • 5 millones de personas ocupadas experimentan una pobreza persistente que antes no ocurría o están cayendo en la pobreza cuando anteriormente era posible evitarla.
  • Entre 8 y 10 millones de personas podrían caer en la pobreza.

Necesidad de infraestructura en salud y educación
Se indica en el reporte que la pandemia evidenció y profundizó los rezagos en salud y educación y que, pese a la emergencia sanitaria, durante el 2020 no se fortalecieron las políticas relacionadas a aminorar los efectos de la crisis sanitaria, educativa, ni económica. De hecho, han existido recortes al sector salud, año con año.

En el sector salud, el reporte cita que México destina el 2.9% del PIB a brindar servicios médicos de calidad, mientras que la OMS indica que se debe invertir, al menos, 6% del PIB. De igual manera, la distribución del gasto de salud no considera aspectos demográficos ni epidemiológicos, agudizando la desigualdad.

Por su parte, el sector educativo se ha visto afectado ya que la educación a distancia y el confinamiento pueden tener impactos incluso a nivel económico. El reporte proyecta que derivado de la pérdida de aprendizaje, la economía mexicana podría disminuir un 4.5% del PIB.

Finalmente, se indica que la falta de ingresos públicos y la resistencia de adquirir deuda para resistir la crisis fue motivo por el cual no se contuvieron los impactos de la crisis a los sectores salud y educación.

La vacuna contra la desigualdad: Impuestos a la propiedad e impuestos a la riqueza
Como herramienta para solventar los gastos requeridos para impulsar la infraestructura de salud y educación, es requerido adoptar un sistema fiscal progresivo que grave a los que más tienen, señala el estudio.

En ese sentido, el reporte propone reforzar la tributación a la propiedad, la adopción de un impuesto a la riqueza y una mejoría en la progresividad del impuesto sobre la renta.

Por un lado, se indica que México tiene una recaudación por concepto de impuestos a la propiedad equivalente a sólo 0.33% de su PIB, y que el 10% más rico del país acumula 28% del valor de las propiedades inmuebles (casas, departamentos, edificios y locales). En ese sentido, se propone:

  • El cobro de un impuesto predial y tenencia usando tarifas progresivas.
  • Valores catastrales que coincidan con los del mercado, y sin beneficios para las propiedades de mayor valor.

El reporte señala que, con estos cambios, se podrían recaudar hasta 378 mil millones de pesos cada año (1.5% del PIB).

Por otro lado, se considera la adopción de un impuesto a la riqueza neta. Este impuesto a la riqueza consideraría el patrimonio total de las personas. Este impuesto se gravaría únicamente a personas con riquezas superiores a 10 mil 746 millones de pesos. De esta forma, se podría recaudar hasta 99 mil millones de pesos, es decir, el 0.4% del PIB.

Asimismo, se propone limitar la exención de las herencias y donativos de forma que las transferencias de riqueza sean gravadas dentro de personas de clase alta. En ese sentido, el potencial recaudatorio oscila entre los $50 mil y $170 mil millones de pesos (entre 0.2 y 0.7% del PIB). El impuesto a las herencias ha sido un tema bastante discutido últimamente, sobre todo tras la publicación del reporte de la OCDE.

ISR más progresivo
Los datos relacionados a una mejor progresividad de las tarifas de ISR son reveladores y permiten argumentar la implementación de tasas más altas para las personas con mayores ingresos:

  • La tasa más alta de ISR, 35%, se encuentra entre las 10 más bajas de la región, y es la más baja en comparación con la de los países avanzados.
  • Se ha demostrado que, si se cambian los cinco últimos escalones de la estructura del ISR hacia una tasa marginal del 52%, se generarían ingresos fiscales adicionales del 0.3% del PIB.
  • Solo el 0.8% de los contribuyentes, en 2015, fueron deudores de la tasa del 35%.
  • Una persona en México necesita alcanzar 26.6 veces el salario medio para ser acreedor de la tasa máxima. En promedio, las personas de los países de la OCDE requieren tan solo de 5.5 veces el salario medio.

En ese sentido, el reporte igualmente propone que se modifiquen los tratamientos fiscales preferentes a las ganancias de capital. En ese sentido, se propone

  • Eliminar el tratamiento fiscal preferente a las ganancias por enajenación de acciones en bolsa.
  • Limitar la exención sobre enajenación de casa habitación, considerando que el 74% de los ingresos generados por enajenación de vivienda es percibido por el 10% de la población.
  • Eliminar la complejidad del marco tributario y eliminar la posibilidad de elegir un tratamiento fiscal preferente en el caso de enajenación de bienes, considerando que el 1% de la población concentra el 66% de los ingresos reportados.

Asimismo, el reporte plantea cuestionar las actuales deducciones y gastos fiscales en las que incurre el Estado. En promedio, el 10% de la población aprovecha el 82.85% de las deducciones. Por otro lado, el reporte propone sustituir las deducciones por “créditos tributarios”. El crédito tributario, como es llamado, consiste en reducir de los ingresos gravables un porcentaje del gasto incurrido. Es decir, si se gastaron 2,000 pesos por consulta médica, un crédito tributario del 25% permitiría reducir 500 pesos de la base gravable ¿Qué tienen de malo las deducciones tal cual se encuentran? El tema con las deducciones en la actualidad es que quienes más tienen pueden aplicar una mayor proporción de sus gastos para reducir la base gravable, aún cuando la erogación sea la misma que una persona de menores ingresos, según lo señala el reporte de referencia.

Mejores decisiones en el área fiscal
Por último, el reporte propone que para un sistema tributario sea más progresivo se requiere de una regulación en torno al diseño, implementación y evaluación de la política de gastos fiscales, un mejor etiquetado de los impuestos, y mayor transparencia.

En cuanto a los gastos fiscales, es decir, las políticas que permiten a las empresas y personas pagar menos impuestos, su gran problemática es que carecen de un marco regulatorio, son poco transparentes y no hay autoridad que pueda rendir cuentas sobre sus resultados. En ese sentido, el reporte propone evaluar constantemente los gastos fiscales y ver qué tan compatibles son con el sistema tributario progresivo que se desea tener.

Por otro lado, el reporte señala que, para que un impuesto sea efectivamente usado para cumplir sus objetivos sociales y económicos, es necesario mejorar el marco jurídico del ciclo presupuestario. Por lo tanto, se señala que deben existir reformas que permitan señalar explícitamente el destino específico de una contribución y que se vea reflejado en las normativas relacionadas.

Finalmente, el reporte propone un mayor compromiso por parte del Servicio de Administración Tributaria con la transparencia de las declaraciones de ISR para así permitir el análisis de la distribución del ingreso y el impacto de la política fiscal.

Notas finales
Los organismos involucrados en la elaboración del reporte consideran que el correcto diseño y aplicación de estos impuestos combatiría la concentración de la riqueza y con ello disminuir las desigualdades en el país.

En efecto, la búsqueda de un sistema tributario más progresivo que involucre la adopción de más impuestos a la riqueza es una tendencia internacional y que cada vez más países del mundo han discutido su adopción.

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