El Impuesto a las Herencias recomendado por la OCDE

El 11 de mayo de 2021, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publica el reporte “Inheritance Taxation in OECD Countries” (disponible solo en inglés) en donde analiza la actual situación de los países miembros en donde se analiza, de forma comparativa, los gravámenes a las herencias, patrimonio (estate) y donativos.

Asimismo, el reporte explora el potencial de estos impuestos para atender a las desigualdades y mejorar la eficiencia de las políticas fiscales en el futuro.

Impuestos a las herencias ¿solución para la desigualdad?
El reporte identifica que los impuestos a las herencias, en especial aquellos que gravan las transferencias de altos niveles de riqueza (es decir, las herencias en familias muy ricas), pueden ser usados para atender la crisis de desigualdad que enfrenta el mundo, agravada por la pandemia del coronavirus.

En efecto, la situación de desigualdad en el mundo es grave y va en aumento. Simplemente en México, durante la pandemia, particularmente de marzo de 2020 a febrero de 2021, la riqueza de los millonarios mexicanos ha aumentado en 363.8 mil millones de pesos. Mientras tanto, 9.8 millones de personas adicionales cayeron en situación de pobreza. En términos generales, según el promedio de la OCDE de 26 países miembros, el 10% de los más ricos ostentan el 52% de la riqueza de los hogares.

Frente a este panorama, los países del mundo identifican que el impuesto a la riqueza puede ser una alternativa viable. El reporte señala que, de forma desproporcionada, las herencias se distribuyen mayormente la población más rica. Para ponerlo en perspectiva, el promedio de los países de la OCDE es así: el 20% más pobre de la población recibe 3,917 dólares de herencia (alrededor de 78,379 pesos mexicanos), por su parte, el 20% más rico de la población recibe una herencia valuada en 190,113 dólares (3,819,370 pesos mexicanos), es decir, las herencias de los más ricos son cerca de 49 veces más altas que la de los más pobres.

La recaudación de impuestos sobre las herencias

Del total de los miembros de la OCDE, 24 países tienen una especie de gravamen sobre el patrimonio (estate), herencia y/o donativos. A diferencia de otros impuestos a la riqueza, los impuestos a las herencias son más eficientes, ostentan menores costos de recaudación y son más fáciles de valuar y recolectar.

No obstante, la recaudación por estos conceptos, en promedio, únicamente alcanza a ser de un 0.5% del total de los ingresos tributarios de los países. Corea del Sur es el país en donde más se recauda, con un 1.59% del total de sus ingresos tributarios que provienen de este tipo de impuestos.

¿A qué se debe esto? Mayormente a la forma en que estos impuestos están diseñados. Citando a Pascal Saint-Amans, director del Centro de Política Fiscal y Administración de la OCDE, “hay fuertes argumentos para hacer un mayor uso de los impuestos a las herencias, pero un mejor diseño será necesario si se plantea que estos impuestos alcancen sus objetivos”.

Problemas de diseño en los actuales impuestos a las herencias
Actualmente, aunque diversos países tengan un impuesto a la herencia dentro de su legislación, una gran parte de los bienes heredados son exentos de impuestos, particularmente cuando se trata de casas, negocios y granjas, activos de pensiones y pólizas de seguros de vida. Por otro lado, en muchos países, los impuestos a las herencias pueden ser evitados con transferencias inter-vivos para un tratamiento fiscal más favorable.

De esta manera, por más riqueza que sea objeto del impuesto, si hay exenciones que permitan reducir la base gravable el resultado de recaudación será mínimo y poco útil para realizar los cambios que influyan en una menor desigualdad.

Por si fuera poco, en acuerdo con la literatura, las personas que concentran la mayor riqueza tienen posibilidades de hacer uso de mecanismos legales para reducir su base gravable.

Soluciones para el mejor diseño del impuesto a la herencia
La OCDE resume en su reporte que, aunque la literatura es limitada, los impuestos a las herencias mejor diseñados pueden mejorar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad en la distribución de las riquezas. Asimismo, presenta diversas ventajas tales como:

  • Los impuestos a la riqueza tienen efectos limitados en los ahorros en comparación con otros impuestos cargados a los contribuyentes ricos.
  • Incentiva a los herederos a trabajar y ahorrar.
  • Incentiva al donante (quien ostenta el patrimonio a heredar) a dar a caridad.
  • Si bien desincentiva las sucesiones de negocios familiares (según el diseño tributario), pueden a su vez reducir el riesgo de traspasos de capital a herederos menos hábiles.

Frente a estos efectos, la OCDE recomienda cambios en el diseño de la legislación que establece los impuestos a la herencia, proponiendo acciones tales como:

  • Que el objeto del gravamen sea la parte que cada persona reciba en la sucesión y no el total de la herencia. Esto permite una mayor progresividad en el gravamen, promueve una disolución de la riqueza a mayores beneficiarios.
  • Que se graven las transferencias de riqueza inter-vivos estableciendo una exención única que perdure durante la vida de la persona.
  • Establecer límites a las exenciones de impuesto a la herencia.
  • Promover una progresividad en el cálculo del impuesto, independientemente del grado familiar del beneficiario.
  • Que los impuestos sobre donativos entre familiares sean coherentes con el diseño de las transferencias de riqueza inter-vivos y así establecer un umbral exento que no promueva el uso de transferencias anuales exentas.
  • Mejorar los diseños en cuanto a las categorías de bienes exentos.
  • Hacer sujetos del impuesto a los contribuyentes que migren a otro país por un número de años después de su migración, así reduciendo el riesgo de evasión. Lo anterior, deberá hacerse al margen de los tratados tributarios vigentes.
  • Establecer sistemas fiscales que no permitan una disminución importante de la carga tributaria a través de fideicomisos o estructuras similares. Promover la transparencia y el intercambio de información internacional.
  • Proporcionar un tratamiento fiscal a las ganancias de capital no realizadas al momento de la sucesión.
  • Usar mecanismos de pago para sobrellevar la posible iliquidez de los beneficiarios que están obligados al pago de impuesto.
  • El valor de los impuestos debe calcularse usando el valor de mercado justo al cual están valuados los bienes heredados.
  • Promover obligación de reportar transferencias de riqueza.
  • Cambios implementados deben ir mano a mano con cambios a los sistemas tributarios que combatan preocupaciones populares.

Notas finales

Identificar las tendencias en el mundo es parte fundamental de la preparación de un profesional del área fiscal. En efecto, si bien en México no ha existido un impuesto a la herencia desde 1962, lo cierto es que los cambios en las perspectivas sobre la justicia y los sistemas tributarias apuntan a que este tipo de medidas serán implementadas en un mediano plazo.

Por lo mismo, es necesario evaluar que la implementación de estos impuestos sea detallada y que exista vigilancia en su diseño para que siga los requisitos que, de acuerdo con la literatura, constituyen un sistema correcto.

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